EL ECOSISTEMA VAGINAL (III)

13 marzo, 2015 | Categoría:Flora vaginal, Mujer, Salud 2.0, Salud sexual

En esta última entrada sobre el “El ecosistema vaginal” hablaremos sobre otra de las modificaciones patológicas sobre dicho ecosistema: El estrés crónico.

Esta situación facilita la producción de una molécula que es el cortisol que repercute de manera negativa en las estructuras vaginales de la mujer; entre otras. El cortisol es una hormona esteroidea o glucocorticoide producida por la glándula suprarrenal, dicha hormona tiene una acción negativa en la vagina porque disminuye y altera la proliferación del Lactobacillus acidophilus que es una bacteria saprofita (probiótico) encargada de la producción del ácido láctico que junto al peróxido de hidrógeno y otros productos provocan un medio ácido hostil para microorganismos indeseables.
Bien, hasta aquí hemos hablado de modificaciones patológicas pero que podemos decir de las modificaciones fisiológicas de la mujer? Es importante destacar que durante la etapa fértil de una mujer existen diferentes situaciones que pueden alterar su equilibrio vaginal, las cuales enumeramos a continuación:
El ciclo menstrual: durante el periodo se produce un sangrado que por un lado leva el pH de la vagina y por otro lado arrastra parte de los probióticos que se unen a los componentes de la sangre en vez de quedarse adheridos a las células de la pared vaginal. Por lo tanto la menstruación es un factor de riesgo para el mantenimiento del ecosistema y sólo se evita cuando el medio vaginal se acidifica de nuevo volviendo a su estado natural.
El coito: el esperma del hombre es un portante alcalinizado de la vagina de la mujer: esto es debido a que los espermatozoides necesitan un pH más básico para su estabilidad y de esa manera puedan penetrar en los órganos sexuales de la mujer durante unas horas. Pero por otro lado esta desestabilización de la mucosa vaginal pude provocar molestias en la vagina e incluso proliferación de patógenos mientras no se recupera el pH ácido normal.
Es frecuente las molestias vaginales en relaciones sexuales frecuentes justamente debido a esa variación de pH.
Anticoceptivos orales: en aquellos con cifras muy bajas de etinilestradiol o bien en su ausencia porque alteran la producción de glucógeno y en consecuencia del ácido láctico.
4º Embarazo: debido también a la baja presencia de estrógenos durante las primeras semanas y por los mismos ticos que en el anterior punto.
En próximas entradas profundizaremos en estas situaciones a mediada que vosotras os interese algún punto en concreto. Pero en cualquier caso seguiremos hablando, respecto a la Salud de la Mujer y en particular del ecosistema vaginal, de la importancia del ácido láctico.