CÓMO CUIDAR NUESTRO CEREBRO EN ÉPOCAS DE EXÁMENES.

3 marzo, 2015 | Categoría:Actualidad, Consejo farmacéutico, Educación para la salud, Salud 2.0, Salud escolar, Vida saludable

Podemos resumir la actitud frente a las épocas de exámenes en tres frentes: descanso, ejercicio físico y cuidado de la alimentación, en definitiva, mantener una vida saludable y escuchar las necesidades de nuestro cuerpo y mente.

El ejercicio mejora la concentración y la memoria, libera endorfinas, contribuye a dormir mejor y a disminuir el estrés.

Dormir es indispensable. Cada uno tiene un número de horas de sueño ideal y si necesitas recurrir a la siesta, emplea 15 minutos para descansar y puede ser lo que necesitas para rendir mucho mejor.

Cuidar siempre la alimentación es importante pero más en época de exámenes. Los exámenes suponen una demanda física y psicológica. Debemos respetar los tiempos para comer, comer de todo/variado y con moderación.

Hidratarse bien, beber al menos 2 litros de agua y no esperes a que tu cuerpo tenga sed. Evita bebidas azucaradas y gaseosas. Cuidar el desayuno después de toda la noche de ayuno, nuestros niveles de glucosa en sangre son muy bajos. Si tenemos en cuenta que la glucosa es el combustible del cerebro nos daremos cuenta de por qué es especialmente importante desayunar en época de exámenes.

Un desayuno ideal para estos días constaría de un zumo de fruta natural (licuado o exprimido), dos rebanadas de pan integral (de panadería, no de molde) con unas gotas de aceite de oliva virgen y unas lonchas de fiambre de pavo, jamón york o serrano. Para aquellos que disfruten con un lácteo, un yogurt desnatado podría incluirse en el menú.

La importancia de las vitaminas es clave para el bienestar y vitalidad de las personas. Todas las vitaminas son importantes pero cuando se pretende rendir intelectualmente, las vitaminas B1 , B5, B12 y Vitamina C te pueden ayudar.

La B1 ayuda a mantener el apetito y el sistema nervioso. La encontrarás en la levadura, carne de cerdo, en guisantes, lentejas, garbanzos, gérmenes de cereal, yema de huevo y en el hígado de vaca principalmente.

La vitamina B5 ayuda al funcionamiento del cerebral y nervioso. Se encuentra en los lácteos, levadura, huevos, carnes legumbres, pescados y frutos secos.

La vitamina B12 es esencial para el mantenimiento del sistema nervioso y contra la anemia.

Son ricos en vitamina B12 los alimentos de origen animal: carne, pescado, huevos y lácteos.

La vitamina C es importante como antioxidante, ayuda al sistema inmunológico del organismo. Son ricos en Vitamina C los pimientos, berza, coles de Bruselas, espinacas, fresas, limones, naranjas, patatas, tomates e hígado de cerdo.

Además, si los nervios te alteran el tránsito intestinal y eres víctima de la diarrea o del estreñimiento, recuerda que hay alimentos que pueden ayudarte a regular el tránsito.

Pero si a pesar de todos estos cuidados no cuentas con las vitaminas que necesitas puedes recurrir a tu médico o farmacéutico para que te aconseje algún complemento específico para ayudar que tu cerebro pueda rendir mejor. No las tomes por tu cuenta.

Abusar en la ingesta de vitaminas supone también un problema para la salud, por lo que, como siempre, cuenta con la opinión de un profesional de la salud.